
A menudo tenemos imágenes idealizadas sobre cómo debería ser una relación de pareja, pero estas no reflejan la realidad, porque suelen enfocarse en una visión perfecta y romántica, dejando de lado lo complicado y variado que realmente son las interacciones entre dos personas.
El terapeuta de pareja se centra en la relación misma, identificando las formas en que las parejas se comunican y los patrones de comportamiento que pueden estar causando problemas, para luego trabajar en cambiarlos de manera estratégica.
El lenguaje influye mucho en cómo vivimos y participamos en las relaciones. A través de las palabras no solo compartimos ideas y emociones, sino que también damos forma a cómo entendemos el mundo y a nosotros mismos. Las palabras no solo describen lo que pasa, sino que también tienen el poder de crear realidades porque afectan nuestras interacciones y cómo vemos las cosas.
La terapia Familiar y de pareja puede beneficiarnos de varias maneras, aquí 5 beneficios:
1. Ayuda a mejorar las relaciones afectivas conflictivas co su cónyuge, hijos y demás miembros de la familia.
2. Puede tratar temas o eventos específicos como : problemas maritales o financieros, acuerdos en la crianza, el cuidado y responsabilidades en el hogar.
3. Se orienta y acompaña a la flia en el manejo de la enfermedad terminal de uno de sus integrantes.
4. En caso de adicción, la flia puede asistir a terapia familiar mientras la persona en tratamiento participa en un programa residencial o ambulatorio.
5. Es posible examinar los roles familiares, las normas y las pautas de comportamiento con el fin de identificar factores que influyan en el conflicto.
