Mandala – Psicoterapia es un espacio terapéutico confidencial en el que se puede hablar sobre vivencias que a veces no comprendemos y nos generan dolor, angustia y ansiedad, incluso sensaciones que a veces no se pueden describir y que generan miedo, enojo, tristeza, cansancio, desesperanza, dificultades durante el sueño, o simplemente preocupación.
Además estos espacios son propicios para enfrentar cada etapa del desarrollo, pues en la vida se generan diversas preguntas o dudas sobre la sexualidad y sobre nuestras elecciones; nuestra vida en pareja, nuestro pasado y nuestro futuro.
Sobre la familia, los hijos, la pareja, puede circular muchas inquietudes, por ejemplo: es posible que los niños sientan temor, tristeza o enojo cuándo viven la separación de sus padres o cuándo empiezan a conocer a un nuevo hermanito que le está “quitando” atención, es posible que algunos adolescentes vivan su sexualidad con mucha curiosidad mientras que otros la vivan con confusión o culpa, es frecuente que los adultos se cuestionen sobre sus decisiones y esto genere dolores en el cuerpo, ansiedad, estrés, desconcierto, cambios que le afectan a sí mismo y a las personas con las que se relaciona. Siempre nos enfrentamos a decisiones, crisis, cambios y nos vemos aprendiendo a “tejer” nuestras vidas…
A través de la psicoterapia se hace posible reconocer los afectos, las emociones, los sueños y las pesadillas que vivimos, que sentimos; hace posible entender de dónde vienen, aprender sobre ellas y darles un sentido personal, logrando conocer cada vez más sobre uno mismo.
Iniciar un proceso psicoterapéutico nos ayuda a descubrir y fortalecer la capacidad que tenemos para conocernos y decidir sobre nuestros gustos, nuestros deseos, nuestra forma de caminar en la vida; es una opción para hacer una pausa, darse tregua, reconocer y construir herramientas para seguir caminando, soñando y tejiendo.